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EL TOC: Mi amigo inseparable durante años


Buenos días:

En éste nuevo post, y aprovechando que anteriormente ya hablé acerca de dicho trastorno, he entrevistado a una persona muy cercana a mi, que ha tenido la amabilidad de dar una opinión personal y objetiva de lo que es un día con dicho trastorno.

Experiencia personal

Como bien describió aquí el jefe del blog del mes pasado, el TOC es una enfermedad que afecta a la organización de la vida diaria de una persona.

El que la padece no es consciente de ello hasta que empieza a informarse. Lo duro es reconocerlo, pero más duro es hacerlo con alguien delante. Ahí está la clave: sentirse escuchado y comprendido.

En mi caso, comencé con los primeros síntomas hacia el verano de 2002, y no fue hasta 2007 cuando comencé a poner remedio con la ayuda de una persona de confianza.

Cada individuo es un mundo de sensaciones, pensamientos e inquietudes, lo que nos predispone al TOC de manera distinta. Mi obsesión era la muerte de seres queridos, provocada por enfermedades y sobretodo accidentes. Esta idea persecutoria, presente en la mayoría de mis acciones, me obligaba a: tocar las cosas varias veces, repetir un movimiento si veía el número 43, levantarme de la cama a encender o apagar la luz y tocar la puerta, o mirar la hora hasta la saciedad antes de dormir.

La estabilidad en mi vida consistía en ordenar todo de manera desmesurada, revisando bien cada habitación, y en no pensar en cánceres ni accidentes de coche mientras tocaba algo porque sino tenía que hacerlo muchas veces más.

Han sido más de cinco años de sufrimiento en soledad, más aproximadamente otros dos años en el proceso de normalización. La solución consiste en “exponerse al peligro” y comprobar que no pasa nada. Las compulsiones han desaparecido, y con ellas el yugo que me ha mantenido atado y sin libertad.

El autor: persona cercana a Alberto Benedicto

Como podéis comprobar, dicho trastorno, no es algo tan lejano, y muchas personas lo pueden llegar a sufrir en mayor o menor grado, sin ni siquiera saber que lo padecen.

Muchisimas gracias a la persona que hizo posible éste post.

Un saludo.

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1 comentario

1 Belen GarciaNo Gravatar { 01.19.11 at 9:39 }

“Yo tengo un amigo que…” :P